Bienvenidos a Poetas al desnudo

Los invitamos a expresarse de la mano de los poetas contemporáneos más destacados de Latinoamérica, a identificarse con ellos y con nosotros. Sólo deben contarnos qué piensan acerca de las poesías que publicaremos, qué les producen a ustedes. También serán bien recibidas futuras propuestas acerca de posibles obras a analizar.
¡Que lo disfruten!

viernes, 6 de mayo de 2011

El Futuro, Julio Cortázar

Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.


Julio Cortázar. Gentileza de Google



Varias interpretaciones pueden surgir de este poema: algunos opinan que se trata del final de un amor, de una separación, otros piensan que podría hacer referencia a un régimen político. En lo personal creo que claramente refiere al olvido de alguien, pero más específicamente a la muerte de un ser amado. Quizás a su segunda esposa, Carol Dunlop, quien falleció en 1982, tras lo cual se dice que Julio Cortázar cayó en una profunda depresión.


Desde el principio la ausencia es una certeza, es algo irreparable: “Y sé muy bien que no estarás”. Como es típico de Cortázar, alude a las cosas más cotidianas, que más que situaciones son fragmentos de recuerdos, fotografías que quedan en la memoria, los destellos que uno no olvida aunque se trate de los lugares más comunes: “Ni en el gesto de elegir el menú, ni en la sonrisa que alivia los completos de los subtes”. La sutileza de estos recuerdos tiende a provocar la identificación del lector con las situaciones que se narran, sin importar el contexto particular al que se refieran: “No estarás (…) ni en el hasta mañana”.

En este sentido, llama la atención su capacidad de abstracción: “Ni en una cifra telefónica estarás o en el color de un par de guantes o una blusa”. Esta imposibilidad de volver a ella hace pensar en una partida definitiva. Y tal es la fuerza del olvido contra el deseo del eterno recuerdo, que ella no estará ni en sus sueños.

Luego viene el enojo ante la muerte. No contra esa persona, sino un enfurecimiento legítimo con la propia vida, con un Dios si se cree, simplemente con un destino que no se elige. Cortázar vislumbra como será su futuro sin ella. Paulatinamente él seguirá viviendo, como lo hacen todos. Dirá las palabras que se dicen, comerá las cosas que se comen y soñará los sueños que se sueñan. Pero en el fondo sabe que nunca volverá a ser lo mismo, que él no volverá a ser el mismo. Ni siquiera podrá recurrir a su memoria, la cárcel donde aún la retiene. Como cuando alguien se va para siempre y uno intenta recordarlo, pensar en su cara, sus gestos, su voz, que con el tiempo se van borrando, dejándonos indefensos ante el olvido. Él sabe que esas memorias de un amor ya no estarán, que en algún momento se borrarán sin que él pueda darse cuenta. Por eso afirma con seguridad que ella ya no será ni recuerdo. Pero a pesar de todo esto que perdió, creo que Cortázar sabía bien que ella era parte de él: de sus hábitos, sus gustos, de sus maneras de hablar, de reír, de amar; ella estaba presente en su forma de ser.


9 comentarios:

  1. Sublime, qué dramática fuerza y sutileza para describir el olvido, la renuncia, lo inexorable.

    Sos muy buena, me has hecho hacer una nueva lectura de algo que había olvidado.

    Y me ha emocionado,

    Gracias!
    Abrazo
    Luis

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  2. Me encantó tu análisis, frases tan adecuadas y un razonamiento tan lógico y a la vez tan complejo. Felicidades

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  3. El único futuro perfecto sería en el que Julio existíera

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  4. he trabajado esto del olvido tanto tiempo que ya se me olvido como olvidarte.

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  5. Cualquier cosa que yo intente escribir respecto del amor o la perdida caería indefectible en la más absoluta cursilería y ridiculez. En cambio Julio es tan claro y profundo en esto de poner en palabras a sus emociones .......... Por eso Julio es eterno y yo un simple abogado que ama su obra.

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  6. No va a estar la persona que amó, pero a pesar de su ausencia recordará cada lugar y cada acto que lo relacione con ella. Ño está, dice olvidarla, pero sigue latente en su recuerdo.. tipico de este gran hombre, envuelto en recuerdos latentes e interpretaciones ocultas..

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